Una fruta que se huele con la piel
Hay frutas que se describen por su jugo y otras por su textura. El durazno y el albaricoque pertenecen a las segundas: la pelusa casi invisible de la cáscara, la carne suave que cede al presionar, ese calor de fruta madurada al sol. Por eso en perfumería no se habla tanto de «jugoso» como de aterciopelado, de «piel de durazno», de una dulzura que abraza.
Son parientes cercanos: ambos son Prunus, de la familia de las rosas, la misma que las ciruelas, las cerezas y las almendras. Y en un frasco se parecen más de lo que parece, porque casi toda su magia viene de la misma familia de moléculas.
Un fruto de China con nombre persa
El durazno (Prunus persica) nació en el este de China. Las fuentes sitúan su domesticación en la provincia deZhejiang, ya en el Neolítico, hace miles de años (algunas hablan de hacia el 6000 a. C.). Sin embargo, su nombre científico dice otra cosa: persica, «el persa».
La confusión viene de la ruta. El fruto viajó hacia el oeste por la Ruta de la Seda y se cultivó tanto en Persia que los romanos creyeron que de allí procedía: persicum malum, la «manzana persa», de donde salieron el francés pêche y el ingléspeach. La tradición atribuye a Alejandro Magno haberlo introducido en Europa tras conquistar Persia, aunque esa historia es más leyenda que dato. Más tarde cruzó el Atlántico, en el siglo XVI, y hoy China produce por sí sola alrededor del 62 % de los duraznos y nectarinas del mundo.
Un detalle curioso: la nectarina es exactamente la misma especie. Lo único que la distingue es una mutación en un solo gen (MYB25) que le quita la pelusa. Un durazno sin pelusa es una nectarina; la suavidad aterciopelada que hace famoso al durazno es, literalmente, un gen.
El árbol de la inmortalidad
En China el durazno nunca fue solo una fruta. Es el símbolo de lalongevidad y la inmortalidad: la mitología cuenta que quien come un durazno se hace inmortal, y las novias llevaban tradicionalmente flores de duraznero. En Japón, el cuento deMomotarō, el «niño durazno», cuenta cómo un héroe nace dentro de una fruta gigante, y una fiesta en su honor se celebra cada 5 de mayo en Inuyama. En Europa, los pintores lo trataron como símbolo del amor, la fertilidad y lo efímero: una fruta que se echa a perder en cuestión de días no pide ser eterna, pide ser disfrutada.
El albaricoque: el hermano de Armenia
El albaricoque (Prunus armeniaca) fue domesticado en Asia central y en China, según los estudios genéticos que confirman la hipótesis del botánico Nikolái Vavilov. Su nombre científico guarda un error simpático: se cultivó tanto tiempo en Armeniaque se creyó que era de allí. La genética no lo respalda, pero la fruta es hoy el fruto nacional armenio.
La palabra viene de lejos. Según la etimología, atraviesa el catalán y el español albaricoque, el árabe, el griego bizantino y el latín; en latín se le decía «el que madura pronto». Es, por tanto, un nombre árabe, y sigue viajando: del dialecto castellano al inglés apricot (que en el siglo XVI se escribía abrecock). Hoy el mayor productor esTurquía, con alrededor del 20 % de la cosecha mundial (2023), y Malatya es el corazón de su industria.
Durazno, melocotón, albaricoque, damasco, chabacano
Este es uno de los ejemplos donde el español más cambia de un país a otro. En América Latina se dice sobre todo duraznoy en España melocotón, y para el albaricoque, en España se dice albaricoque, mientras que en México es chabacano y en varios países del surdamasco. Durazno viene del latínduracinus, «de carne dura»: los romanos llamaban así a los frutos de pulpa firme.
Para el perfume, da igual cómo se llame: en la lista de notas verásdurazno, melocotón, peach opêche, y siempre se refiere a la misma idea.
Un olor que no se puede extraer
A diferencia de la naranja o el pomelo, el durazno no da un aceite esencial utilizable: su carne es casi toda agua y sus compuestos volátiles se pierden o se alteran. El olor a durazno en un perfume se reconstruye con moléculas de síntesis.
La protagonista es la gamma-undecalactona, una lactona que huele a piel de durazno: cremosa, ligeramente cerosa, con un matiz de coco. En la industria se la conoce con un nombre engañoso, «aldehído C-14», que viene del oficio; no es un aldehído, es una lactona, y también se la llamaPersicol. La familia de las lactonas tiene mucho que ver con lo lácteo y lo cremoso: aparecen en los duraznos, en la leche y hasta en latuberosa, y los perfumistas las consideran de los materiales más usados de la paleta. Una lactona hermana, la delta-decalactona, añade el matiz lácteo de coco. El albaricoque se construye sobre las mismas piezas, con un lado un poco más ácido y floral.
Una advertencia para quien tenga curiosidad por la cocina: las semillas de albaricoque y de durazno, y las hojas del duraznero, contienen amigdalina, que libera cianuro. Es la razón por la que no se comen sin tratar, y por la que no hay que tomarse a la ligera los remedios caseros con hueso de albaricoque.
1919: el perfume que se puso piel de durazno
La historia del durazno en perfumería tiene fecha y nombre. La gamma-undecalactona se había descubierto apenas unos años antes de 1919, y ese año Jacques Guerlain la probó dentro de un acorde de musgo y maderas, el que había popularizado elChypre de Coty en 1917. El resultado fueMitsouko: un durazno que no se come, sino que suaviza lo oscuro. Los perfumistas lo describen como una piel aterciopelada, casi reseca, pegada al musgo de roble, y es uno de los ejemplos más citados del poder de las lactonas.
El nombre viene de una novela, La Bataille (1909), de Claude Farrère, ambientada en la guerra ruso-japonesa de 1905, cuya protagonista es la joven esposa de un oficial naval japonés. Farrère era amigo de Jacques Guerlain. La nota de durazno de Mitsouko, por cierto, no está hecha para llamar la atención: precisamente por eso muchos tardan en reconocerla.
Cómo la usan los perfumistas
El durazno es una nota de corazón, aunque a veces asoma en la salida. Casi nunca aparece solo: se funde con flores (jazmín, rosa, ylang-ylang), con el musgo de roble y el pachulí de los chipres, o con vainilla, sándalo y almizcle, que lo vuelven polvoso y cremoso. También le sienta bien el ron y la madera, como veremos. Como el durazno huele a piel, suele ser el ingrediente que da sensualidad y suavidada una composición.
Los grandes perfumes de durazno y albaricoque
Mitsouko (Guerlain, 1919), de Jacques Guerlain: bergamota, cítricos, jazmín y rosa en la salida; durazno, ylang-ylang, jazmín, rosa y lila en el corazón; y un fondo de musgo de roble, especias, canela, vetiver y ámbar. Es un chipre frutal, considerado el primero de su especie.
Femme (Rochas, 1944), de Edmond Roudnitska, lleva durazno, ciruela y albaricoque junto a bergamota, jazmín, rosa, ylang-ylang, musgo de roble, ámbar y cuero. Olivier Cresp lo reformuló en 1989. Es un clásico de frutas oscuras y piel.
Diorella (Dior, 1972), también deEdmond Roudnitska, abre con limón, albahaca, bergamota y melón; en el corazón aparece un durazno discreto con madreselva, jazmín, rosa y ciclamen; y se asienta sobre musgo de roble, vetiver, pachulí y almizcle. Un chipre verde y translúcido donde el durazno es un matiz, no una bandera.
Bitter Peach (Tom Ford) pone el durazno en el centro: durazno de viña, naranja sanguina de Sicilia y, en el corazón, aceite de davana con ron, sobre pachulí. La casa lo describe como «explícitamente dulce y peligrosamente voluptuoso».
En el lado del albaricoque, Trésor (Lancôme, 1990) lo lleva entre sus notas, en un perfume cálido y floral que se hizo icono de los noventa.
El durazno de Venus: Tauro y Piscis
Esta vez, la conexión sí tiene raíces antiguas. En su herbario del siglo XVII, el médico y astrólogo inglés Nicholas Culpeper asigna el duraznero a Venus: «Lady Venus posee este árbol», escribe, y lo presenta como contrapeso de los efectos de Marte. Una aclaración honesta: eso vale para el durazno, no para el albaricoque, que no aparece en esa fuente.
Venus, el planeta del placer, el tacto y la belleza, rige dos signos, y el durazno encaja con Tauro (20 de abril – 20 de mayo): el signo de los sentidos, del gusto por lo suave y lo bien hecho, de la piel y del disfrute sin prisa. Una fruta que se aprecia con el tacto antes que con el sabor es, en el fondo, una fruta taurina.
Hay también un eco de Piscis (19 de febrero – 20 de marzo), el signo donde Venus alcanza su exaltación, es decir, donde su energía se vive en su forma más romántica y más soñadora. La flor del duraznero, la inmortalidad en el cuento chino, esa dulzura casi irreal de un fruto que se deshace en la mano: todo eso es Piscis. Donde Tauro disfruta, Piscis sueña.
Perfil olfativo
- Familia: Frutal
- Facetas: Aterciopelada, dulce y cremosa; piel de durazno, con un matiz de coco y, en el albaricoque, un lado más ácido y floral
- Moléculas principales: Gamma-undecalactona («aldehído C-14»), delta-decalactona
- Posición en la pirámide: Corazón (a veces salida)
- Obtención: Reconstruida con moléculas de síntesis; la fruta no da un aceite esencial utilizable
- Origen: Durazno: Zhejiang, China. Albaricoque: Asia central y China
- Dato clave: El «aldehído C-14» no es un aldehído: es una lactona, y Mitsouko (1919) la hizo famosa