La flor que nació antes que las abejas
Las magnolias llevan en el planeta unos 95 millones de años: los fósiles de plantas de la familia de las magnoliáceas se remontan al Cretácico, una época en la que los dinosaurios todavía caminaban por la Tierra y las abejas ni siquiera habían aparecido. Por eso se cree que sus flores evolucionaron para atraer a otro tipo de visitante: los escarabajos.
Todo en la flor de la magnolia parece diseñado para ellos. Sus partes femeninas son duras y resistentes, para soportar los mordiscos de los escarabajos. Sus pétalos se cierran por la noche y dejan al insecto atrapado dentro hasta la mañana, y así, cuando sale cubierto de polen, lo lleva a la flor siguiente. Es una de las estrategias de polinización más antiguas del reino vegetal, y sigue funcionando.
Y hay algo más: en la magnolia no se distinguen pétalos de sépalos. Las piezas de la flor son todas parecidas, y los botánicos las llaman tépalos, entre 9 y 15 en tres o más vueltas. Es una flor sin la sofisticación posterior de las rosas o las orquídeas, y por eso mismo resulta tan majestuosa: es una flor antes de que las flores inventaran la moda.
Un nombre de botánico
El género lleva el nombre de Pierre Magnol, un botánico francés de Montpellier que tuvo una idea revolucionaria para su época: agrupar las plantas en familias según los rasgos que comparten. En 1703, el fraile y botánico Charles Plumier publicó el nombre Magnolia en su obra Generacomo homenaje, y Linneo lo adoptó en 1735.
Hoy el género reúne entre 210 y 340 especies, según cómo se cuenten, y tiene una distribución curiosa: un gran centro en Asia oriental y sudoriental, y otro en América, desde el sureste de Estados Unidos hasta el Caribe y Sudamérica. Dos continentes separados por un océano, con la misma flor antigua. Una distribución así suele ser la huella de un linaje muy viejo.
Jade y orquídea: la magnolia en China
En China, la magnolia blanca (Magnolia denudata) se llamayulan, "orquídea de jade". Se cultiva en los jardines de los templos budistas desde hace más de mil cuatrocientos años, hacia el año 600, y durante la dinastía Tang se plantaba en los terrenos del palacio imperial como símbolo de pureza. Hoy es la flor oficial de la ciudad de Shanghai.
La tradición china la asocia con la pureza, la nobleza y la perseverancia. Sus flores abren a comienzos de la primavera, a veces antes de que salgan las hojas, de modo que el árbol aparece cubierto de flores blancas sobre ramas desnudas.
La magnolia también tiene un lugar en la medicina tradicional china. La corteza y los capullos de Magnolia officinalis, conocidos como houpo, se usan desde hace siglos, y la corteza contiene dos compuestos, el magnolol y el honokiol, que hoy se estudian en laboratorios de todo el mundo. Aquí la magnolia ya no es perfume sino remedio, pero sigue siendo la misma planta antigua.
Champaca: la prima sagrada
En el sur de Asia vive una prima de la magnolia que perfuma templos: la champaca (Magnolia champaca, antes llamada Michelia champaca). Sus flores, que van del crema al amarillo anaranjado, se usan en el culto doméstico y en los templos, se llevan en el cabello, se hacen flotar en cuencos de agua para perfumar las habitaciones y adornan las camas y las guirnaldas nupciales.
Tiene también un lugar en el budismo: según la tradición theravada, el árbol está ligado a la iluminación de uno de los budas del pasado, y la creencia tibetana dice que el buda de la próxima era alcanzará la iluminación bajo su copa blanca. En Aceh, Indonesia, la flor es profundamente venerada y una canción popular, Bungong Jeumpa, le rinde homenaje.
En inglés, a este árbol también se le llama joy perfume tree, "el árbol del perfume Joy", por su asociación con el célebre Joy de Jean Patou (1930). Las listas de notas más habituales de Joy destacan la rosa y el jazmín, así que conviene tomar esa leyenda como lo que es: un nombre poético que dice más sobre la fama de la champaca que sobre la fórmula exacta de ese perfume. Una especie vecina, Michelia alba, la "orquídea de jade blanca", también se destila para obtener un aceite esencial fragante.
Un sur de magnolias
En América, la reina es la magnolia del sur(Magnolia grandiflora), un árbol de hoja perenne, cuero brillante y flores enormes, de hasta unos 30 centímetros de diámetro. Es la flor oficial de los estados de Misisipi y Luisiana, y el árbol oficial de Misisipi. Para mucha gente del sur de Estados Unidos, su perfume es el de una casa, una calle, un verano.
Esa imagen tiene un reverso que la cultura no ha olvidado. La canción Strange Fruit, que Billie Holiday grabó en 1939, usa el aroma de las magnolias como contraste de una escena terrible: una flor dulce y fresca frente a algo oscuro. Es un recordatorio de que los olores no son solo agradables, también guardan memoria. Y es una pequeña coincidencia que la misma voz que llevó una gardenia al escenario haya puesto también una magnolia en la historia.
A medio camino entre una flor y una colonia
¿A qué huele? Es difícil de fijar, porque cambia según la especie y el perfumista. La magnolia puede ser fresca y verde, cremosa y cerosa, o dulce y casi vainillada, siempre con un matiz de limón que no es el de un cítrico de verdad, sino el de una flor que se parece a un cítrico. De ahí su fama de ser una de las más frescas entre las flores blancas.
Cuando el perfumista Carlos Benaïm y Frédéric Malle crearon su Eau de Magnolia, partieron de una idea que lo resume bien: la magnolia está más cerca de una colonia que de una flor clásica. Es transparente, difusiva, casi aérea.
Obtener su aroma de forma natural es difícil. Se puede destilar un aceite esencial de la flor, pero el rendimiento es muy bajo, y por eso es muy caro. También existe un absoluto por extracción con solventes, más concentrado y profundo. En la práctica, casi todo lo que huele a magnolia en perfumería es un acorde recreado con ingredientes naturales y sintéticos, como ocurre con la gardenia.
Los números detrás de la flor
Un análisis clásico del aroma de la flor de Magnolia grandiflora, hecho en 1993 por un instituto botánico de China con la técnica del espacio de cabeza (capturar el aire que rodea a la flor viva), identificó 25 compuestos que sumaban algo más del 81 por ciento del total.
Los más abundantes sorprenden: alfa-pineno (11%) y beta-pineno (8,7%), moléculas frescas y resinosas, como bosque de pinos; verbenona(10%), de carácter mentolado y alcanforado; yeucaliptol (9%), de frescura casi medicinal. Esa mezcla explica el golpe fresco de la flor.
Entre los menos abundantes viven los que le dan el lado floral: el alcohol feniletílico (casi 7%), con su dulzura de rosa, el geraniol (2,5%), floral y ligeramente cítrico, y la (E)-jasmona (2,5%), un guiño al jazmín. También aparecen ésteres de carácter ceroso, como el laurato de metilo. Los porcentajes varían según la especie, el momento del día y el método de captura, así que son un retrato de una flor concreta, no una receta universal.
Los grandes perfumes de magnolia
Eau de Magnolia (Frédéric Malle, 2014), creada porCarlos Benaïm, es el ejemplo más claro de esa idea de "colonia floral": bergamota, pomelo, magnolia, vetiver y musgo de roble en un chipre fresco que empieza como una colonia y termina como un floral con raíces.
L'Instant de Guerlain (2003), deMaurice Roucel, pone la magnolia en el corazón, junto al jazmín, el iris y el ylang-ylang, sobre una base de miel, vainilla, benjuí y ámbar. Aquí la flor es cálida y dorada, lejos de la versión acuática.
Estée Lauder Beautiful Magnolia toma el camino acuático: una magnolia fresca y luminosa, con loto, que se mantiene durante horas. Acqua di Parma Magnolia Nobile, en cambio, es más floral y menos acuática, con la flor como protagonista.
Y para una versión más reciente,Juliette Has A Gun Magnolia Bliss (2022) la combina con nectarina, limón y peonía sobre una base de Ambroxan, una magnolia afrutada y moderna.
La flor del tiempo y la paciencia de Capricornio
Una aclaración honesta, como en otras notas: la magnolia no aparece en los herbarios astrológicos clásicos, porque Europa tardó siglos en conocerla. Lo que sigue no viene de una doctrina antigua, sino de lo que esta flor ha significado en las culturas que la conocen.
Esa cultura apunta a Capricornio (22 de diciembre – 19 de enero), el signo regido por Saturno, el planeta del tiempo, la estructura y la resistencia. Pocas flores tienen una relación tan literal con el tiempo: 95 millones de años de linaje, un diseño que ha sobrevivido a extinciones y que sigue funcionando. La magnolia del sur conserva sus hojas duras y brillantes todo el año. Y en China, la flor simboliza justamente la nobleza y la perseverancia.
Capricornio es el signo que juega a largo plazo, que construye con paciencia y que no necesita ostentar para imponer respeto. La magnolia tiene ese porte: grande, serena, de una elegancia sin ruido. Incluso su aroma es contenido, más cercano a una colonia que a un floral opulento. Es la flor de la dignidad tranquila.
Hay también un eco de Sagitario (22 de noviembre – 21 de diciembre), el signo de Júpiter, de lo grande y lo viajero. Grandiflora significa "de flor grande", y la magnolia es expansiva por naturaleza: reparte su linaje entre dos continentes, y los exploradores que la llevaron de un lado al otro del mundo no hicieron más que repetir, en escala humana, el viaje que la flor ya había hecho en tiempos geológicos.
Perfil olfativo
- Familia: Floral blanco, con matiz cítrico
- Facetas: Fresca, cremosa, cerosa, con un destello de limón; según la versión, verde y acuática, dulce y vainillada, o aérea como una colonia
- Moléculas principales (flor de M. grandiflora): Alfa-pineno, verbenona, eucaliptol, beta-pineno, alcohol feniletílico
- Moléculas distintivas: Geraniol, (E)-jasmona, ésteres cerosos como el laurato de metilo
- Posición en la pirámide: Corazón (a veces con salida cítrica que la acompaña)
- Tenacidad: Moderada; es una nota delicada que suele apoyarse en almizcles y maderas para durar
- Especies en perfumería: Magnolia grandiflora, Magnolia champaca, Magnolia liliiflora
- Obtención: Destilación y absoluto de muy bajo rendimiento; casi siempre se recrea el acorde
- Dato clave: Los fósiles de la familia de las magnolias tienen unos 95 millones de años: su flor es anterior a las abejas
